8 técnicas poco conocidas para combatir la ansiedad

Tenemos muchos motivos para preocuparnos. Preocuparse en cierta medida puede ser útil. Dirige nuestra atención a los problemas que pueden necesitar ser gestionados. Sin embargo, cuando la preocupación conduce a una ansiedad constante, las cosas han ido demasiado lejos para ser útiles.

Todos hemos oído que debemos respirar profundamente cuando nos sentimos ansiosos, pero hay otras soluciones posibles que quizá nunca hayas considerado.

Prueba estas ideas para lidiar con la ansiedad de una manera que funcione para ti:

1. Duchas frías. Cuando estás ansioso, tu mente se acelera y se centra en pensamientos negativos. Una forma rápida de devolver la mente a la realidad es tomar una ducha fría. Puede dejarte sin aliento, pero seguro que te devuelve la mente al presente rápidamente.

2. Mantén el hielo en la boca. Esto tiene un efecto similar al de tomar una ducha fría. Además, respirar ese aire frío que ha pasado por el hielo es calmante para muchas personas.

3. Imagina que eres alguien que maneja el estrés y la ansiedad con facilidad. Elige a alguien que conozcas y que desprenda calma. Imagina que estás en su cuerpo.
- ¿Qué sentirías? ¿Qué pensamientos notarías? ¿Cómo crees que verían y enfocarían la situación que te provoca ansiedad? Quizá descubras algo que te pueda servir.

4. Imagínate en un entorno tranquilo. ¿Cuál sería el escenario más relajante para ti? ¿Sería la montaña? ¿La playa? ¿Un campo de flores? ¿Quién más estaría allí? ¿Qué dirían? ¿Qué olerías y escucharías? ¿Qué tiempo haría? Vívelo en su totalidad.

5. Haz algo que requiera toda tu atención. Ya sea hacer un crucigrama, jugar al ajedrez o pasear en una cuerda de equilibrio en el patio trasero. Cualquier cosa que ocupe plenamente tu atención durante un rato dará a tu mente un respiro de lo que te esté molestando.

6. Programe el tiempo de las preocupaciones. En lugar de preocuparse durante todo el día, ¿por qué no programar un tiempo de preocupación? Puedes preocuparte todo lo que quieras durante 30 minutos, pero no puedes preocuparte las otras 23,5 horas del día. El mero hecho de saber que puedes preocuparte más tarde aliviará tu mente y te permitirá lograr más cosas. ¿Cuánto tiempo necesitas para preocuparte? ¿Crees que preocupándote durante una hora conseguirás más que con 30 minutos? Tal vez 15 minutos sean suficientes.

7. Acuéstese más temprano y levántese más temprano. Acostarse más temprano le permitirá dormir más. Levantarse antes le permitirá empezar el día con menos prisas. Intenta acostarte una hora antes y levantarte 15 minutos antes. Los 45 minutos extra de sueño le vendrán bien a tu mente y a tu cuerpo. Los 15 minutos extra de la mañana harán que tu mañana sea más relajante.

8. Vete de acampada. O simplemente sal de la ciudad. Dormir en el suelo o en una cama diferente en un entorno nuevo puede hacer mucho para cambiar tu perspectiva y alterar tu estado de ánimo. Si necesitas un cambio de ritmo, regálate uno. Un fin de semana puede hacer maravillas.

- ¿Dónde podrías pasar un fin de semana que supusiera un cambio drástico de tu entorno habitual?

La ansiedad puede quitarle toda la alegría a la vida. Cuando te preocupas todo el tiempo, es difícil encontrar algún tipo de disfrute.

Al igual que crear una sensación de ansiedad es una habilidad, también puedes desarrollar la habilidad de calmarte. Considera ideas para reducir la ansiedad que puedan parecer un poco inusuales. No se puede saber qué funcionará para ti hasta que lo pruebes.

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